Hay diferentes versiones
dentro del equipo, si bien todos coinciden en que el coche no fue
rápido. Mientras Fernando Alonso explica que la única diferencia
con Hockenheim fue el lugar de la parrilla, allí salía desde la
pole, los máximos responsables de Ferrari, Domenicali y Fry, aluden
a un discurso que apela a que el circuito de Hungaroring no
beneficiaba las características del F2012.
Palabras de Domenicali: "El balance
no es negativo, pero está claro que tenemos que analizar
cuidadosamente el rendimiento de este fin de semana para descubrir
las razones por las que no hemos sido tan competitivos como en las
últimas carreras. Ahora tenemos una semana más de trabajo antes de
las
vacaciones de verano; hay mucho que hacer para lograr reducir las diferencias en
el rendimiento y para llegar lo mejor preparados posible a las dos
últimas carreras que se disputarán en Europa".
Esa es la principal razón del optimismo, además de la renta de
cuarenta puntos sobre el segundo, Mark Webber, 42 sobre el tercero
Sebastian Vettel, 47 sobre Lewis Hamilton, que es cuarto, y 48 con
Kimi Raikkonen, quinto en la clasificación del campeonato. Porque en
Ferrari ya echan cuentas y creen que en las próximas cuatro
carreras, el Mundial puede quedar prácticamente sentenciado. Por
varias razones, la primera porque trabajan para construir una nueva
evolución que por fin funcione y les permita estar a un nivel
superior a los monoplazas más rápidos, la segunda porque consideran
que llegan trazados mejores para las características del coche y del
propio Alonso.
En la escudería de Maranello cuentan con
que en Bélgica, Italia, Singapur y Japón, el español esté
regularmente en el podio y al menos gane dos de las cuatro carreras,
es decir, vuelva a tener una racha similar a la que se truncó en
Hungría. Estamos hablando de tres circuitos de curvas rápidas como
Spa, Monza y Suzuka al igual que Silverstone o Hockenheim. Y además,
en el primero se espera lluvia, algo que favorece a Ferrari. En
Singapur más bien confían en otra evolución y, sobre todo, en las
manos de Fernando. "En Spa y en Monza correremos en condiciones
muy diferentes y en circuitos muy distintos al de Budapest, así que
puede pasar cualquier cosa. Será importante estar preparados para
cualquier eventualidad. Vamos a poder tomarnos un respiro por unos
días, aunque estoy seguro
de que todos nuestros chicos tendrán sólo una idea en la cabeza",
afirma Domenicali.
Si las previsiones más optimistas se cumplieran, esos resultados
unidos a la ventaja actual dejarían prácticamente sentenciado el
título para Alonso. Después quedarían cinco carreras, Corea,
India, Abu Dhabi, Estados Unidos y Brasil para aguantar, defenderse e
intentar coger algún podio. Esa es la hoja de ruta. Veremos si se
cumple. Es posible, y es que como dice Domenicali, ese optimista,
"sin duda, ¡el vaso está medio lleno!".